Nuestra deuda con Raimundo Emiliani Román

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Podrán decir lo que quieran: Que somos un país de vagos. Que la ley Emiliani es un exabrupto, que en Colombia hay más puentes que en Honda, (a la que le dicen la ciudad de los puentes).

on Vacation días festivos

En fin. Pueden decir lo que quieran, pero no nos digamos mentiras que lo primero que vemos los colombianos cuando sale el almanaque de año nuevo, es cuántos puentes tiene cada mes del año. Y  eso no está mal, eso no nos hace vagos, ni flojos, ni improductivos. Eso solo nos hace libres. Libres para decidir si este próximo puente nos quedamos en la casa o decidimos comprar un pasaje e irnos de viaje. Libres para tener 3 días para vernos todas las series de Netflix o para empacar un par de chanclas e irnos al mar. Sí, 3 días solo 3 días, pero en el mar.

Esos puentes que afortunadamente se inventó Emiliani, son la excusa perfecta para decirle no a los restaurantes caros, las idas a cine de los fines de semana normales y decirle sí a coger un avión y dejar que la vida nos sorprenda.

Así que benditos sean los puentes por regalarnos experiencias. Benditos sean esos tres días, que traen de regalo algunos meses, por permitirnos salirnos de la rutina.

Bendito sea Emiliani por permitir que hoy mismo cojas un almanaque, entres a  On Vacation y compres el pasaje para decirle al próximo puente: Tú y yo nos vamos de viaje.