La maleta ideal para decirle al mar: Me encanta conocerte

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Es tu primera vez en el mar. La primera vez que tu cuerpo y tus sentidos van a experimentar la maravillosa brisa marina. La primera vez que tus pies van a sentir la textura única de la arena. La primera que vas a ver a las palmeras mecerse sensualmente por la brisa del mar. La primera vez que vas a ver como pareciera que el mar se devora al sol de un solo mordisco y que vas a saber lo que significa sentarse a oír al mar chocando contra la playa. Eso, te juro, nunca lo vas a olvidar.

Pero eso, aunque no creas, también necesita de una inteligencia oculta a la hora de empacar.  Porque cuando ves en las películas a la gente corriendo plácidamente por la playa o a los modelos de comerciales levantándose en cámara lenta sin un solo trocito de arena en el cuerpo; TE ESTÁN MINTIENDO.  La arena se te pega al cuerpo y al vestido de baño, peor que una novia desesperada. Y la sal del mar hará que te sientas pegachento hasta una semana después de haber vuelto.

Por eso empacar dos o tres vestidos de baño, no es un lujo, es una necesidad. No importa si tienes que sacrificar el vestidito para la noche o las 

bermudas elegantes; tener varios vestidos de baño harán más fácil la lucha entre la arena y tú.

Y hablando de arena tienes que tener en cuenta que a eso del medio día es imposible caminar por ella sin sentirte un chamán caminando sobre el fuego, por eso empaca uno de esos zapatos que parecen tennis  pero son impermeables. Ellos además te servirán para meterte al mar sin preocuparte por las piedritas, los palitos y hasta los animalitos que puedan estar ahí esperando por ti.

Los pareos, salidas de baño, cachuchas y gorros para el sol deben ser parte de los necesarios, al final piensa que si vas al mar, la playa será el lugar donde vas a querer estar el 90% del tiempo.

Bloqueador, bronceador y crema para después del sol, no deben faltar y seguro que van a costarte menos en tu ciudad que en un lugar donde todos están necesitados de algún tipo de protección contra lo que más aman: el sol.

Aunque te parezca extraño, prefiere las camisas o las blusas de manga larga, que te van a proteger más. (Eso sí de telas muy suaves.) Y en algunos lugares hasta pueda que necesites un saquito para la noche, cuando la brisa sople muy fuerte.

Seguramente muchos de los consejos que te acabamos de dar te servirán ( bueno, también puede pasar que cuando estés allá desearás que te hubiéramos dado otros) pero lo que sí está claro es que ya te llegó la hora de empacar tu maleta y decirle al mar: mucho gusto, yo soy….